Llevar la contabilidad al día es una de las obligaciones más importantes para cualquier autónomo. Sin embargo, en la práctica, es habitual cometer errores que pueden acabar generando sanciones, pagos innecesarios o problemas con la Agencia Tributaria.
A continuación, repasamos algunos de los errores contables más frecuentes que cometen los autónomos y cómo evitarlos.
Uno de los fallos más habituales es utilizar la misma cuenta bancaria para gastos personales y para la actividad profesional.
Esto puede provocar confusión en los movimientos, errores en la contabilidad y dificultades para justificar correctamente los gastos deducibles.
Cómo evitarlo:
Utilizar una cuenta bancaria exclusiva para la actividad profesional desde el primer día.
Muchos autónomos pierden facturas, no las archivan correctamente o confían únicamente en correos electrónicos sin una copia de seguridad adecuada.
Esto puede suponer la pérdida de deducciones fiscales y problemas en caso de una inspección.
Cómo evitarlo:
Guardar todas las facturas emitidas y recibidas de forma ordenada, en formato físico o digital, durante el plazo legal establecido.
Olvidar los plazos de presentación de impuestos trimestrales es más común de lo que parece, especialmente cuando se gestiona la contabilidad sin apoyo profesional.
Las consecuencias pueden incluir recargos, sanciones e intereses de demora.
Cómo evitarlo:
Llevar un calendario fiscal actualizado o delegar esta tarea en una asesoría contable que controle los plazos.
No todo el IVA es deducible ni todos los gastos pueden incluirse en la contabilidad. Aplicar deducciones incorrectas es una de las principales causas de regularizaciones posteriores.
Cómo evitarlo:
Conocer bien qué gastos son deducibles según la actividad o contar con profesionales que revisen cada caso de forma individual.
Dejar la contabilidad para última hora suele acabar generando errores, estrés y decisiones poco acertadas.
Cómo evitarlo:
Revisar la contabilidad de forma mensual permite detectar problemas a tiempo y planificar mejor los pagos de impuestos.
Una contabilidad bien llevada no solo evita sanciones, sino que permite al autónomo tener una visión clara de su negocio y tomar decisiones con mayor seguridad.
Contar con una asesoría contable profesional ayuda a ahorrar tiempo, reducir riesgos y centrarse en lo realmente importante: hacer crecer la actividad.